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Lista de deseos para una relación a distancia: para ahora y para después
Cómo armar una lista de cosas por hacer en pareja que funcione mientras están lejos y cuando estén juntos, con ejemplos y una forma sencilla de mantenerla viva.
Para una pareja a distancia, una lista de deseos cumple una función un poco distinta. No es solo una lista de grandes aventuras. Es una forma de decir, por escrito, que hay un futuro que los dos están planeando, y una manera de llenar el presente con cosas que valen la pena mientras ese futuro llega.
El truco es dividirla en dos desde el principio.
Dos columnas: desde aquí y juntos
Hagan una lista de cosas que pueden hacer estando lejos y otra de cosas que harán en el mismo lugar. Sin la primera columna, la lista se vuelve un recordatorio de todo lo que todavía no pueden hacer. Con ella, la lista es algo que pueden ir tachando esta misma semana.
Una nota o un documento compartido funciona bien. Algunas parejas la escriben a mano durante una visita y guardan una foto de la hoja.
Desde aquí: ideas para la columna de la distancia
- Ver todas las películas de un director, una por semana, en videollamada.
- Leer el mismo libro y discutir el final.
- Aprender veinte palabras del idioma del otro, o de un idioma que ninguno habla.
- Cocinar una cena de tres tiempos a la misma hora y comerla juntos por video.
- Mandarse una carta de verdad, por correo, sin ningún motivo.
- Hacer un recorrido a pie por tu ciudad en videollamada, mostrando los lugares que te importan.
- Desvelarse para ver un amanecer juntos, aunque para uno sea atardecer.
- Escribir una carta para abrir en una fecha futura concreta.
- Armar la playlist de su primer viaje en carretera, antes de haber planeado el viaje.
- Terminar juntos un rompecabezas, un crucigrama o una partida larga en línea.
Juntos: ideas para la columna del mismo lugar
Pueden ser grandes, pero muchas veces las pequeñas son las que más se atesoran:
- Vivir juntos un día entre semana totalmente común: trabajar, ir al mercado, cocinar, quedarse dormidos en el sillón.
- Conocer el lugar de la ciudad de tu pareja del que más te ha hablado.
- Viajar a un sitio que ninguno conozca.
- Ir al restaurante que los dos han estado "guardando" para una visita.
- Conocer a la mejor amiga o al mejor amigo del otro.
- Tomarse la foto que han dicho que quieren recrear.
- Pasar juntos una fiesta que normalmente pasan separados, como Navidad o el Año Nuevo.
- Tener un día sin ningún plan.
Una tercera lista, más tranquila: para cuando se acabe la distancia
Si están planeando cerrar la distancia, una lista corta de cosas que harán cuando vivan en el mismo lugar puede dar calma. Que sea honesta y pequeña: "tener un librero con los libros de los dos", "salir a desayunar un sábado caminando", "dejar de despedirnos en aeropuertos". Es una lista de cosas comunes, y por eso mismo significa tanto.
Si todavía no saben si la distancia va a terminar, o cuándo, está bien. No tienen que escribir esta lista hasta que estén listos. Una lista de deseos no debería presionar a ninguno a tomar una decisión.
Para que no se quede olvidada
La mayoría de estas listas se escriben en una noche de entusiasmo y luego se olvidan. Algunos hábitos ayudan:
- Elijan una cosa al mes. En la primera llamada de cada mes, escojan algo de la columna de la distancia y pónganle fecha.
- Marquen lo que hicieron, con una nota. No solo lo tachen. Agreguen la fecha y una frase sobre cómo les fue. Meses después, esas notas son lo mejor.
- Sigan agregando. Cada vez que alguno diga "algún día deberíamos hacer eso", anótenlo antes de que se pierda.
- Permitan borrar. Si algo ya no les llama, táchenlo. La lista debe reflejar quiénes son ahora.
- Llévenla a cada visita. Antes de verse, revisen la columna de juntos y elijan una o dos cosas. Dejen espacio para que el resto de la visita no tenga plan.
Cuando la lista duele
Hay semanas en que una lista de cosas que todavía no pueden hacer se siente como lo contrario de un consuelo. Es normal. Esos días, miren solo la columna de la distancia, o guarden la lista un tiempo. Es una herramienta de esperanza, no una medida de cuánto se extrañan.
Y cuando por fin tachen una de las grandes, consideren escribirla en algún lugar que vayan a conservar: una nota, una carta o una pequeña página con una foto y la fecha, para que el momento que tanto esperaron quede bien recordado.
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