EL DIARIO / CELEBRAR EL MOMENTO
Ideas y tradiciones de Navidad para una relación a distancia
Las fiestas a distancia no dependen de una llamada perfecta, sino de pequeñas tradiciones que pueden repetir cada año. Ideas para diciembre, regalos y los días difíciles.
Diciembre tiene la costumbre de hacer más visible la distancia. Hay posadas, cenas y reuniones familiares en las que no estás, un nacimiento que se arma en una casa a la que no puedes entrar y muchas canciones sobre volver a casa por Navidad. Para las parejas que están lejos, la temporada puede ser bonita y un poco dolorosa al mismo tiempo.
Lo bueno es que las fiestas ya están hechas de repetición. Una tradición no es más que algo que alguien decidió volver a hacer. Así que pueden elegir las suyas, aunque estén en casas distintas, y para el segundo o tercer año ya se sentirán propias.
Empiecen por la plática práctica
Las fiestas traen muchas expectativas familiares, y es mejor hablarlo temprano que descubrir a mitad de diciembre que cada quien suponía algo distinto. Algunas cosas que conviene aclarar en noviembre:
- ¿Dónde pasará cada quien la Nochebuena, Navidad y Año Nuevo, y con quién?
- ¿Hay momentos en que será difícil comunicarse, como una cena larga en casa de los abuelos o un viaje al pueblo con mala señal?
- ¿Quieren darse regalos? Si los van a enviar, ¿para cuándo tienen que salir?
- ¿Hay alguna posibilidad de pasar parte de la temporada juntos, este año o el próximo?
Nada de esto es romántico, pero evita el dolor navideño más común: la llamada que no ocurre porque alguien estaba en casa de su tía sin avisar.
Un calendario de cosas pequeñas
La cuenta regresiva es de las costumbres más antiguas de la temporada y se adapta muy bien a la distancia. No hace falta nada elaborado:
- Una nota por día. Escribe notas cortas, numéralas y envíalas juntas en un sobre a finales de noviembre. Un recuerdo, una broma o una razón por día.
- Un calendario de canciones. Túrnense para agregar una canción diaria a una playlist compartida, con una frase de por qué.
- Intercambio de fotos. Cada día, manden una foto de algo navideño en su ciudad: una ventana iluminada, un puesto del mercado, la decoración más fea que encuentren.
- Una cuenta regresiva digital. Si se van a ver en el año nuevo, una pequeña página con tu carta, algunas fotos y la cuenta regresiva para la visita mantiene la fecha a la vista.
Tradiciones para repetir cada año
Las mejores tradiciones a distancia son tan simples que sobreviven a una mala semana. Algunas que funcionan:
Decorar en videollamada
Pongan el árbol, el nacimiento o lo que acostumbren decorar la misma noche, con la cámara prendida. Cada quien puede colgar una esfera que represente al otro. Con los años, se vuelve una pequeña colección.
La misma película, la misma noche
Elijan una película navideña que sea suya y véanla juntos cada año. No tiene que ser buena. A veces es mejor si no lo es.
Un paseo por tus luces
Lleva a tu pareja de paseo por videollamada por tu colonia o tu barrio, mostrándole los adornos y tus lugares de siempre. Si eres de Colombia, la Noche de las Velitas es el pretexto perfecto. El próximo año quizá esté ahí en persona y lo reconozca todo.
Cocinar lo mismo
Escojan una receta de alguna de sus familias, ya sean buñuelos, galletas, ponche o el pan de la casa, y prepárenla los dos. Comparen resultados. Es una manera de pasarle algo de tu familia a la suya antes de que conozca a todos.
Regalos que cruzan kilómetros
Los envíos en diciembre pueden ser impredecibles, así que compra y manda con tiempo, y ten un plan B. Algunas ideas que no dependen de un gran presupuesto:
- Una cajita con cosas de tu ciudad: un dulce típico, una postal, una esfera de un mercado cerca de tu casa.
- Algo hecho por ti: una carta, una foto impresa con una nota atrás, una playlist pensada como casete.
- Objetos iguales: la misma taza, la misma vela, los mismos calcetines, para usarlos la misma mañana.
- Un regalo para el futuro: boletos o una reservación para algo que harán juntos en la próxima visita.
Acuerden cuándo abrirlos. Abrir regalos juntos en videollamada, aunque sea a horas raras, suele ser el recuerdo que se queda. Y si en su familia los regalos llegan el Día de Reyes, pueden guardar uno para el 6 de enero.
Los días que pesan
Alguna parte de la temporada probablemente se sentirá solitaria. La Nochebuena, cuando todos alrededor parecen estar en pareja, puede pegar más de lo que esperabas. Ayuda decírselo a tu pareja en lugar de fingir alegría, y hacer espacio para lo que siente también. Uno puede estar rodeado de familia y algo abrumado; el otro, más solo de lo que quisiera. Las dos cosas son reales.
Planeen una llamada corta en un momento que pueda ser difícil, no solo a las doce. Y sean generosos con el tiempo en familia. Si tu pareja desaparece en una cena larga, una foto o dos líneas desde la mesa bastan. La relación no necesita que cada hora de la fiesta salga bien.
Miren hacia la próxima
Cierren la temporada hablando del año que viene. ¿Alguien va a visitar al otro? ¿Hay una ciudad donde podrían encontrarse a medio camino? Aunque la respuesta sea incierta, nombrar una esperanza le da otra forma al próximo diciembre. Anoten las tradiciones que empezaron este año para repetirlas, ojalá con menos kilómetros de por medio.
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