EL DIARIO / CELEBRAR EL MOMENTO
Su primer aniversario en una relación a distancia
Un primer aniversario a distancia merece celebrarse con cuidado. Cómo mirar atrás a un año vivido casi todo por pantallas, y qué hacer el día mismo.
Un año ya alcanza para tener historia. Tienen chistes internos que se gastaron y otros nuevos que los reemplazaron. Seguramente han tenido al menos una plática difícil, una visita increíble y una despedida que no supieron manejar. Cuando casi todo ese año pasó por celulares y pantallas, llegar al primer aniversario puede sentirse como un logro silencioso que nadie más alcanza a ver.
Merece celebrarse. No necesariamente con algo enorme, sino con algo que reconozca lo que de verdad han construido.
Pónganse de acuerdo en la fecha
Suena a detalle hasta que descubren que cada quien tiene una distinta en la cabeza. ¿Es el día en que se conocieron, la primera cita, el día en que se hicieron novios o el día en que uno de los dos se mudó? En las relaciones a distancia la línea del tiempo puede ser enredada, sobre todo si se conocieron por internet o fueron amigos primero.
Háblenlo antes de que llegue el día. No hay respuesta correcta, e incluso pueden quedarse con dos: una para el inicio de la relación y otra para el inicio de la distancia. Lo importante es que los dos esperen la misma mañana.
Mirar atrás antes de mirar adelante
La parte más significativa de un primer aniversario suele ser recordar. Un año juntos a la distancia está lleno de momentos que cada quien vivió un poco distinto, y compararlos resulta muy íntimo. Algunas formas de hacerlo:
- Revisen sus mensajes. Suban hasta sus primeras conversaciones y lean algunas en voz alta durante una llamada. Casi siempre son más chistosas y torpes de lo que recuerdan.
- Elijan una foto por mes. Doce imágenes, algunas capturas de videollamada, hacen un registro sorprendentemente emotivo de un año.
- Háganse preguntas. ¿Cuándo supiste que esto iba en serio? ¿Cuál fue la semana más difícil? ¿Qué visita recuerdas más? ¿Qué te sorprendió de mí?
- Anoten las primeras veces. Primera llamada, primera visita, primera pelea, la primera vez que se dijeron te amo. Es una lista corta que con el tiempo vale oro.
Qué hacer el día
Si les toca estar juntos en el aniversario, qué maravilla. La mayoría de las parejas a distancia no tendrán esa suerte, así que planeen algo que funcione de lejos y aun así se sienta como ocasión especial.
Recreen su primera cita
Si su primera cita fue en persona, intenten evocarla en la llamada: la misma comida, la misma bebida, el mismo tipo de música. Si su primera cita fue por videollamada, recréenla tal cual, incluyendo lo que salió mal.
Una llamada sin prisa
Aparten la noche completa en lugar de meter la llamada entre otros pendientes. Cenen juntos y luego hablen del año sin agenda. Todos los aparatos apagados, excepto el que están usando.
Intercambien cartas
Un primer aniversario es el momento natural para una carta de verdad. Escribe sobre la persona que fuiste conociendo durante el año, cosas concretas que aprendiste de ella y lo que esperas con ilusión. Envíala con tiempo, o escríbela en un formato que puedas mandar ese día, como una pequeña página con tu carta, algunas fotos del año y una cuenta regresiva para la próxima visita.
Regalos para un primer año
En la tradición de las bodas, el primer aniversario es el de papel, y para una pareja a distancia eso resulta perfecto. Papel son cartas, boletos, fotos, mapas y libros. Algunas ideas en ese espíritu:
- Un cuadernito impreso con sus mejores mensajes del año.
- Un mapa con los lugares donde han estado juntos, o con sus dos ciudades marcadas a mano.
- Los boletos o la reservación de la próxima visita, entregados en un sobre.
- Un libro que los dos leyeron este año, con notas escritas en los márgenes para esa persona.
Ninguno necesita mucho presupuesto. Lo que los hace especiales es el tiempo que claramente les dedicaste.
Sean honestos también con lo difícil
Un año a distancia casi nunca es parejo, y el aniversario no es momento para fingir lo contrario. Puede ser buena ocasión, con cariño, para nombrar lo que costó y lo que aprendieron. Tal vez en algún mes hablaron muy poco, o las despedidas se volvieron más llevaderas cuando empezaron a planear la siguiente visita antes de irse. Decirlo con ternura es una forma de volver a elegirse con los ojos abiertos.
Manténganlo lo bastante ligero para que el día siga siendo una fiesta. No es una evaluación de desempeño. Es darse cuenta de que atravesaron algo juntos.
Nombren algo para el segundo año
Terminen mirando hacia adelante. ¿Dónde les gustaría estar en el próximo aniversario? ¿Hay fecha para la siguiente visita, o un plan aproximado para acortar la distancia? No hace falta certeza. Una intención compartida para el año que viene, aunque sea pequeña, le da dirección a los próximos doce meses. Y les deja algo para releer dentro de un año, cuando vuelvan a hacer esto.
SIGUE LEYENDO