EL DIARIO / MANTENERSE CERCA
Juegos para parejas a distancia, por llamada o por mensaje
Juegos fáciles para una relación a distancia, según el tiempo que tengan: rápidos por mensaje, para una noche de llamada y lentos que duran semanas.
En una relación a distancia el juego está subestimado. Buena parte del contacto termina siendo práctico: horarios, vuelos, cómo estuvo la semana. Un juego les da una excusa para hacer tonterías juntos, competir un poco y sorprenderse. Ninguna de estas ideas necesita nada especial. Casi todas se juegan con un celular y un poco de valor.
Juegos de cinco minutos por mensaje
Para los huecos del día: el camión, la hora de la comida, los diez minutos antes de una junta.
- Dos verdades y una mentira, versión pareja. Manda tres afirmaciones sobre tu día, tu infancia o lo que piensas. Tu pareja adivina cuál es mentira. Es una forma astuta de enterarse de cosas que nunca se les ocurrió preguntar.
- Películas con emojis. Describe una película, una canción o un recuerdo compartido con una fila corta de emojis. El otro adivina. Los recuerdos son más difíciles y más bonitos: "la noche que perdimos el último metro" en cinco íconos.
- Termina la historia. Uno escribe la primera línea de un cuento. Cada quien agrega una oración a lo largo del día. En la noche tienen una historia absurda que solo les pertenece a ustedes.
- Reto de foto. Uno manda una palabra, como "rojo", "viejo" o "diminuto", y el otro tiene una hora para mandar una foto que encaje. Luego cambian.
Juegos para una llamada
Para cuando tienen una noche libre y quieren algo más ligero que una plática profunda.
Veinte preguntas
El clásico. Uno piensa en algo y el otro tiene veinte preguntas de sí o no para adivinar. Háganlo personal limitándolo a cosas de su relación: un lugar donde estuvieron, un regalo, un chiste interno.
Dibuja y adivina
Usen cualquier pizarra compartida o simplemente dibujen en papel y enséñenlo a la cámara. Uno dibuja, el otro adivina, con cronómetro. Dibujar mal lo hace mejor, no peor.
"¿Qué prefieres?", pero en serio
En lugar de los dilemas extremos de siempre, hagan preguntas que revelen algo: ¿prefieres vivir junto al mar o en la montaña?, ¿un año en el extranjero o un año en casa sin trabajar? Dejen que las respuestas se vuelvan conversación. El juego es casi una excusa.
Noche de trivia
Antes de la llamada, cada uno prepara cinco preguntas sobre sí mismo. Se ganan puntos por respuestas correctas. Es ligero y, sin decirlo, muestra cuánta atención se han estado poniendo.
Juegos de mesa en línea
Muchos juegos clásicos de mesa y de cartas, como el ajedrez, tienen versiones gratuitas en línea para jugar con un amigo. Dejen la videollamada abierta junto al juego para verse la cara cuando alguien haga una jugada terrible.
Juegos lentos que duran semanas
Ideales para parejas con mucha diferencia horaria o semanas pesadas, porque nadie tiene que estar conectado al mismo tiempo.
- Ajedrez por turnos, o cualquier juego por turnos. Una jugada al día, a la hora que les acomode. Una sola partida puede durar un mes y se vuelve un pequeño ritual diario.
- El mismo crucigrama o acertijo. Resuelvan por separado el mismo reto diario y en la noche comparen tiempos o respuestas.
- Búsqueda del tesoro por correo. Si van a mandar un paquete, escondan pistas dentro: una adivinanza que lleva al siguiente bolsillo, una nota que solo tiene sentido al encontrar lo último.
- La palabra escondida. Cada semana, uno esconde un detalle en sus mensajes: el título de una canción, una palabra, una referencia a algo que vivieron juntos. El otro tiene hasta el domingo para encontrarlo.
Que siga siendo divertido
Algunas cosas ayudan a que el juego no se convierta en otra obligación.
Elijan según el ánimo. Después de un mal día, un juego competitivo puede ser lo último que necesitan. Un juego tranquilo de historias o una ronda de dibujos chistosos es más amable con una mente cansada.
Cuidado con el marcador. Un poco de rivalidad está bien. Si uno siempre gana y el otro empieza a temerle a la noche de juegos, cambien a juegos cooperativos o de suerte.
Dejen que el juego los lleve a otro lado. Muchas veces lo mejor no es el juego, sino lo que despierta. Si una pregunta abre una conversación de verdad, síganla. Los puntos pueden esperar.
Guarden un registro. El conteo de victorias, los dibujos más chistosos, la mejor historia que escribieron juntos. Esos pedacitos sirven después, ya sea para una carta de cumpleaños o para reírse cuando por fin estén en el mismo lugar.
Cuando se queden sin ideas
Pregúntense a qué jugaban de niños y recreen alguno: basta, lotería, timbiriche, el juego de cartas de la abuela. Los juegos de la infancia suelen ser sencillos, funcionan bien por llamada y vienen con anécdotas incluidas. Quizá descubras que tu pareja era una jugadora de cartas feroz a los ocho años, lo cual explica muchas cosas. Si quieres más ideas para pasar tiempo juntos a pesar de la distancia, hay otras en el blog.
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