EL DIARIO / HACER ALGO
Cómo hacer una cuenta regresiva para tu pareja antes de la próxima visita
Formas prácticas de armar una cuenta regresiva para el reencuentro, digital o hecha a mano, y cómo llenar cada día para que la espera se sienta más ligera.
En cuanto la visita está reservada, los días que faltan se vuelven el número más importante de tu vida. Una cuenta regresiva saca ese número de tu cabeza y lo pone en un lugar donde los dos lo vean. Bien hecha, hace más que contar: convierte la espera en algo con pequeños placeres en el camino.
Aquí van algunas formas de armarla, desde cinco minutos de esfuerzo hasta un proyecto de fin de semana.
Empiecen por lo básico
Antes de hacer nada, definan juntos tres detalles:
- El momento exacto. ¿Cuenta hasta el día en que sale el vuelo, la hora en que aterriza o el instante en que se ven en la sala de llegadas? Si están en husos horarios distintos, decidan qué reloj manda.
- Para quién es. Puede ser compartida, o uno puede hacerla como regalo para el otro.
- Qué pasa si cambian los planes. Los retrasos pasan. Decidan desde antes que una fecha movida es motivo para actualizar la cuenta, no para abandonarla.
Cuentas regresivas digitales rápidas
Un evento en el calendario compartido
La versión más sencilla. Pongan el reencuentro en un calendario compartido, como Google Calendar, con un nombre que les guste a los dos. Muchos widgets del celular pueden mostrar en la pantalla de inicio los días que faltan para un evento.
Un mensaje diario
Cada mañana, uno manda el número y una sola línea: "Nueve. Ya compré el café que te gusta". No cuesta nada y se vuelve un pequeño ritual, sobre todo si se turnan.
Una página con cuenta regresiva
Una pequeña página con una carta, un par de fotos y una cuenta regresiva en vivo hacia el reencuentro es un buen regalo, porque tu pareja puede abrirla cada vez que la espera se haga larga. Si haces una, que la carta hable de esta visita en particular: qué van a hacer primero, qué es lo que más has extrañado.
Cuentas regresivas hechas a mano
Si hay tiempo para mandar algo por correo, o si están juntos antes de una temporada larga separados, una cuenta física es preciosa. Calcula que el envío tardará más de lo que crees.
- Sobres numerados. Uno por día o por semana, con una nota, una foto o algo diminuto adentro. Numéralos bien y pide que se abra uno a la vez.
- Una cadena de papel. Un eslabón por día, con unas palabras escritas por dentro. Tu pareja arranca uno cada mañana.
- Un calendario de hojas. Un montoncito de tarjetas, una por día, cada una con algo que esperar de la visita.
- Un frasco de papelitos doblados, uno por día. Sencillo, y fácil de preparar durante una visita antes de despedirse.
Qué poner en cada día
La cuenta significa más si cada día guarda algo. Mezclen tipos para que no se vuelva repetitiva:
- Planes: "Día 7: vamos al tianguis nocturno del que me mandas videos".
- Recuerdos: "Día 6: ¿te acuerdas del aguacero en nuestra segunda cita?".
- Pequeñas tareas: "Día 5: mándame una foto de lo que vas a meter en la maleta".
- Razones: "Día 4: algo que amo de ti es cómo le hablas a los meseros".
- Nada serio: "Día 3: un chiste malísimo. Quedas advertido".
Guarden lo mejor para los últimos dos días. El día anterior debe ser corto y cálido, porque para entonces los dos estarán nerviosos y distraídos.
Cuando la cuenta es muy larga
Una cuenta de dos semanas emociona. Una de cinco meses puede pesar. Para las largas, prueben contar semanas en lugar de días, o divídanla en capítulos: "hasta que terminen los exámenes", "hasta tu cumpleaños", "hasta la visita". Cada capítulo tiene su pequeña celebración, y así el número no se siente como un muro.
Cuando llega a cero
Decidan qué pasa el último día. Quizá el último sobre se abre juntos en el aeropuerto, o el último mensaje es solo una foto de la sala de abordar. Y después de la visita, piensen en empezar la siguiente cuenta antes de despedirse, aunque la fecha todavía sea tentativa. Irse con un número nuevo ya en la pantalla hace la despedida un poco más fácil.
SIGUE LEYENDO